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La Virgen de Luna anuncia la primavera en su emotivo camino hacia Pozoblanco

El día de Córdoba
La estampa de la Virgen de Luna camino de Pozoblanco rodeada de verdes dehesas y coloridas flores -fruto de las lluvias del invierno aún vigente- será difícil de olvidar para los miles de romeros que acompañaron ayer a la patrona en su recorrido. Sólo el fresco que de vez en cuando espabilaba a los devotos hacía recordar que el mes de febrero aún no ha echado el cierre, aunque la emoción por estar cerca de la Señora y la postal que ofrecía el paso de la Virgen era lo más parecido al anuncio de la primavera, el preludio de la época de la hermosura, el colorido y de los sentimientos, el tiempo de un olor diferente y único en las tierras pedrocheñas.

Pero como no hay dos caminos iguales, no sólo el imponente paisaje fue una de las notas distintivas de del recorrido de la Virgen, sino que en los comentarios estuvo muy presente la previa a la romería, y más concretamente el pregón de la Virgen de Luna y la figura de Juan Manuel Blanco Martín, llamado a ser el pregonero de 2011 pero que falleció hace unos meses sin poder culminar esa tarea.

Fueron sus hijos los encargados de tomar el relevo y se encargaron de exponer en la noche del sábado un trabajo que su progenitor tenía ya muy avanzado. No obstante, el hecho que más emoción e impacto produjo entre los asistentes fue la proyección de parte de una película rodada por en 8 milímetros por el propio Blanco Martín allá por el año 1968, hace ahora 43 años. Se trata de un documento histórico que está en posesión de la familia y que narra de forma detallada cómo se celebraba en aquella época la Romería de la Virgen de Luna. Aquel documento se estrenó incluso en la ciudad pozoalbense, con el fin de recaudar fondos para la reforma de la valla del Santuario de la Jara, si bien después quedó en el ámbito de lo privado hasta que sus familiares han decidido rescatar este documental.

Sólo se exhibió una pequeña parte de la película -que dura 45 minutos- pero fue suficiente para propagar entre los asistentes un sentimiento de emotividad y de reconocimiento entrañable hacia el pregonero, a la vez que generó el debate de que casi nada ha cambiado en los honores a la patrona de Pozoblanco más allá que los vestuarios de los romeros de entonces.

Y como mandan esas tradiciones, la Cofradía de la Virgen de Luna -de carácter militar- llegó presta bien temprano al Santuario de la Jara, rodeado ya por miles de peregrinos. El acceso a la ermita estuvo muy controlado en las primeras horas por las fuerzas de seguridad y la llegada continua de autobuses al recinto facilitó la tarea, si bien se vieron forzados a retirar algunos automóviles aparcados en caminos cercanos. En total, más de 10.000 personas se dieron cita en la Jara para presentar sus respetos a la Señora.

Poco antes de las 11:00, la Virgen recorrió los alrededores del templo anunciando el inicio de la misa romera, una celebración religiosa que dio paso a la imposición de medallas a los hermanos de la cofradía. En esta ocasión, se le entregó el distintivo a los dos nuevos miembros del colectivo y se reconoció la trayectoria de otros tres -con una medalla de plata- que cumplen sus 25 años de servicio en la cofradía.

Tras el cierre de este homenaje llegó el momento de la fiesta, de mostrar la buena gastronomía de Los Pedroches entre grupos de amigos o familia enteras, que por momentos se iban resguardando del sol y se refugiaban bajo los chaparros o a la sombra de las carrozas preparadas para la ocasión. Los vivas a la virgen se vivían ya con la misma intensidad que los cofrades mostraban en su comida con autoridades políticas y religiosas y ávidos por iniciar el camino que había de llevar a la Virgen de Luna hasta la parroquia de Santa Catalina, en el corazón mismo de Pozoblanco.

Poco después de las 15:00, el cortejo partió desde la Jara. La Virgen vestía manto y saya de color beige, en contraste con el colorido de las flores del paso, mientras que la corona era dorada y el Niño que porta en sus brazos iba ataviados de pastor. El aroma de la primavera adelantada que parece que anunciaba la Señora comenzó a mezclarse entonces con el de la pólvora de las escopetas de los hermanos de la cofradía y con el ondear de la bandera que rinde pleitesía a la imagen. El camino largo, de 13 kilómetros, obliga a un alto en el que camino, que llega siempre en el Pozo de la Legua, casi en la mitad del recorrido. Entre vivas y admiraciones, los miles de romeros que acompañaban a la Virgen de Luna fueron cogiendo una pieza de fruta para reponer fuerzas.

Sin apenas pausa, el paso siguió su itinerario hacia la ciudad, con la idea de cumplir el horario fijado. La alegría va en aumento cuanto más cerca se ve Pozoblanco, hasta que la peregrinación alcanza el Arroyo Hondo. Este punto marca el inicio de una celebración muy diferente a todo lo anterior y el fuego y la pólvora de los cofrades se hace más presente si cabe. Entonces empiezan a repetirse hábitos de siempre, pero cargados de sentimiento. Así, los niños ofrecen a la Señora su hornazo, ese dulce típico a base de huevo, mientras que repiten la frase "Virgen de Luna, Virgen de Luna, ¿quieres mi hornazo o me lo zampo?". Además, el alcalde de la ciudad, Baldomero García, le impone a la imagen las llaves de los sagrarios de las parroquias de Santa Catalina de Pozoblanco y de San Miguel de Villanueva de Córdoba, las dos localidades que comparten la devoción por la imagen, un gesto que se repite desde el siglo XIX.

Llega poco después la ofrenda floral de la Corporación municipal y la entrega del bastón como Alcaldesa Perpetua de Pozoblanco, un acto cargado en este 2011 de simbolismo, ya que se cumplen 50 años desde que la Virgen de Luna cuenta con esa distinción. Acabado el protocolo, los devotos acompañaron fielmente el paso de la imagen hasta Santa Catalina, donde la cofradía ya prepara la salida prevista para hoy, cuando visitará incluso la casa de los hermanos que lo soliciten.

Estampas como las de otros tiempos

El Día de Córdoba
Cada Romería de la Virgen de Luna en Pozoblanco tiene una connotación especial para los devotos de esta imagen mariana y genera recuerdos, vivencias y anécdotas que se mantienen en la memoria. Sin embargo, la romería de 2010 a buen seguro que será muy recordada por los pozoalbenses, ya que diversas circunstancias han provocado que este año la fiesta grande de la ciudad cuente con una serie de peculiaridades que no se recordaban ya por tierras de Los Pedroches. Así, la decisión del Ayuntamiento vallesano de prohibir el acceso en coche al entorno de la ermita de la Jara ante la situación que presenta el paraje tras las lluvias de las últimas semanas, ha cambiado por completo el paisaje de la celebración y ayer se pudieron ver estampas que sólo los más veteranos de aquellos lares recordaban, como la de los romeros sentados en las centenarias piedras de granito compartiendo manjares, con muchos menos preparativos por aquello de no disponer de vehículo para transportar más viandas y material para un largo día de campo.

No se vieron las reuniones de otras ediciones, pero sí un ambiente más familiar y relajado, con más devotos que decidieron acudir andando hasta la ermita y una mayor concentración de personas a la hora de la comida en la zona reservada a las empresas de hostelería.

La aceptación del sistema de transporte en autobús era otra de las incógnitas a despejar y, a tenor de los comentarios casi generalizados, los pozoalbenses aceptaron de buen grado que el acceso al templo de la Virgen de Luna se realizara en autobuses. No obstante, la mayoría fue también muy crítica con el coste excesivo por el coste de este servicio -cinco euros por persona-.

Pese a todo, el gentío en torno a la ermita de la Jara no fue el de otros años y se notó, sobre todo en las primeras horas, que la cifra de asistentes fue menor que en 2009. La prueba inequívoca de ello se observó por la tarde, cuando la Señora de Los Pedroches entró en Pozoblanco y la gente llenaba el entorno del Ayuntamiento, la calle Real y la plaza de la Iglesia de Santa Catalina, una estampa también atípica, como no se veía en Pozoblanco desde hace lustros.

Pero antes de llegar al pueblo, la Romería de la Virgen de Luna cumplió con todas las tradiciones que marca esta centenaria celebración. Así, a las 08:00 los hermanos de la Cofradía de la Virgen de Luna estaban ya perfectamente ataviados en su sede de la calle Santa Ana y, tras pasar lista, se dirigieron primero a casa del Alférez y después se encargaron de recoger al capitán y a las autoridades municipales.

A las 10:00, la peculiar tropa de la patrona estaba ya en el Santuario de la Jara, donde tuvo lugar el responso y la primera salida procesional de la imagen por los alrededores de la Jara. Después, el capellán Pedro Fernández Olmo presidió la eucaristía y, tras la bienvenida al nuevo hermano Juan Manuel Fernández y la despedida del veterano Bienvenido Martínez tras 33 años en activo en la cofradía, llegó la hora de los manjares, las candelas, del buen jamón de la tierra ligado con exquisito vino, de la matanza, de la confraternización, de vivencias muy personales.

A las 14:00, la Cofradía inició su comida de hermandad, un encuentro en el que se dan cita no sólo los hermanos, sino autoridades y otros invitados, como es el caso del pregonero, que este año ha protagonizado José García. Casi sin tiempo para la tertulia, a las 15:15 la Virgen de Luna inició el camino de Pozoblanco arropada por miles de fieles.

El sol no apretó como en otras ocasiones, por lo que los casi 14 kilómetros que separa la Jara de la ciudad de Los Pedroches fue un poco más cómodo, con algunas nubes y una temperatura agradable. En el trayecto, los disparos de los hermanos y las paradas típicas -como la del Pozo de la Legua- marcaron recorrido de algo más de tres horas. Desde unos minutos antes de que el paso de la Señora llegara al Arroyo Hondo, ya se apreciaba que la entrada en la ciudad de la patrona sería multitudinaria Y así fue. El gentío acompañó a la Virgen de Luna por las calles de Pozoblanco como casi nunca se había visto. Los vivas a la imagen sólo se vieron alterados por la ola de salves y disparos al aire de los hermanos de la cofradía, porque la pólvora es el elemento que los distingue y con el que muestran su admiración a la patrona.

Tras la llegada al Arroyo Hondo, el alcalde de la localidad, Baldomero García, cumplió con otra de las tradiciones de la Romería, como es la entrega de las llaves de los sagrarios de las iglesias de Santa Catalina de Pozoblanco y San Miguel de Villanueva de Córdoba, una joya que se impone a la Virgen en cada entrada a la ciudad y que simboliza la unión de los dos municipios que tiene por patrona a la Virgen de Luna.

La entrada del paso al interior a parroquia de Santa Catalina fue de nuevo emocionante, un gesto que deja sentimientos encontrados entre los fieles, ya que a la tristeza de que se acaba un día grande se une la alegría de saber que la Virgen de Luna estará en Pozoblanco los próximos cuatro meses.

La Virgen de Luna ya se encuentra en casa: miisón cumplida

Punto Radio Pozoblanco
A lo largo de diez horas les hemos informado en directo desde que partió la comitiva de los hermanos hacia el Santuario a las 8:30 horas de la mañana y hasta que hace unos minutos, a las 19:45 horas, ha entrado en Santa Catalina con la Plaza de la Iglesia más repleta de público que nunca.

Al igual que el cabo de filas, José Luis Torrico, ha llamado por teléfono al cabo de retaguardia, Rafal Sánchez Luna, postrado en la cama por una dolencia que le ha apartado de estar disfrutando junto a la Virgen, para decirle que el objetivo está cumplido (tal y como ha escuchado nuestros oyentes); todos y cada uno de los integrantes del equipo de Punto Radio Pozoblanco estamos muy felices porque el esfuerzo ha merecido la pena, porque los enlaces técnicos han funcionado y porque muchos oyentes nos han transmitido su reconocimiento hacia el trabajo realizado, por eso nosotros decimos también que la misión está cumplida.

Enviamos un afectuoso saludo a los pozoalbenses ausentes que nos han seguido durante toda la jornada desde diferentes punto de España e incluso desde fuera del país, como nos lo han hecho saber a través del correo electrónico.

Gracias a todos y a nuestro webmaster por lo bonita que ha lucido nuestra web en la jornada de la romería.

Por cierto, que tanto la Guardia Civil como la Policía Local han destacado la ausencia de incidentes destacables hasta la tarde.

Los micrófonos ya reposan aunque hoy huelen a pólvora.

Miles de personas participan en la romería de la Virgen de Luna

Diario Córdoba (Mª Luna Castro)

Miles de pozoalbenses vivieron ayer la gran fiesta de la Virgen de Luna, que este año ha estado marcada por la prohibición de acercarse al santuario con vehículos particulares ante la posibilidad de quedar atascados en el barrizal como consecuencia de las lluvias de los últimos meses. Para solventar la situación, el Ayuntamiento acordó con la empresa que habitualmente cubre los 14 kilómetros que separan el municipio del santuario triplicar la flota de autobuses para que todas las personas que lo desearan pudieran acercarse a la ermita de la patrona. Y lo pozoalbenses respondieron. No quisieron dejar sola a la Virgen y se volcaron utilizando todos los medios autorizados para disfrutar del día de romería.

El camino se llenó desde primeras horas de la mañana de romeros que decidieron recorrerlo a pie, y otros muchos escogieron carrozas, caballos e incluso motocicletas. El día de ayer dejó estampas poco habituales en esta fiesta, aunque había algunos grupos de amigos y familias que se habían llevado sus mesas y sillas para compartir la comida, y se veían coches de algunas personas que se aventuraron a dejarlos en el lugar la noche de antes. La mayoría optó por cargar con la comida en mochilas.

La jornada se desarrolló sin incidentes y la Virgen llegó al pueblo pasadas las seis y media de la tarde, cuando el alcalde, Baldomero García, dejó sus atributos de hermano de la cofradía para ejercer de máxima autoridad local y entregar a la Virgen las llaves de los sagrarios de Pozoblanco y Villanueva de Córdoba.

Hoy es fiesta local en Pozoblanco y la Virgen saldrá en procesión por diversas calles de la localidad. A la procesión, además de las autoridades civiles y religiosas, asistirá el pregonero de la romería 2010, que este año ha sido el conocido abogado pozoalbense José García García. Fue en la noche del pasado sábado cuando en la capilla de Jesús Nazareno tuvo lugar el pregón de José García, que estuvo acompañado al piano y al violín por sus hijas, Ana Beatriz y Soledad. En su intervención, además de relatar vivencias personales relacionadas con la fiesta religiosa, hizo hincapié en la Virgen como madre de los cristianos y en la importancia de la familia.